Nuestro trabajo se basa en el adientramiento en positivo, i
en conceptos y pautas naturales que son de fácil y rápido entendimiento, donde no cabe,
lógicamente, el uso de la fuerza ni la humillación del perro. Trabajamos conjuntamente
con el propietario en su domicilio y en sus lugares habituales de paseo. |

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La profesión de adiestrador canino ha tenido una importante evolución en la última
década en el campo de las técnicas utilizadas y los estudios surgidos sobre etología y
conductismo animal.
El adiestrador antiguo, aquel que no ha
evolucionado, ejercía un trabajo intuitivo y basado en la dominancia jerárquica
encasillando así su trabajo y la expresión del mismo. De esta manera se obtenía un
trabajo mecánico que anulaba las reacciones espontáneas y naturales del perro.
Este sistema no es malo, hasta hace poco era el
único que se utilizaba y hay quien lo sigue utilizando, pero hoy en día podemos utilizar
un sistema que se apoya sobre consistentes conceptos de las especialidades de la etología
y la |
| psicología
conductista para dar un salto cualitativo en los resultados finales del adiestramiento
canino. En el perro existen una serie de conductas
intuitivas que le vienen preprogramadas de serie, es decir, que las tiene en
su memoria genética. Otras muchas, en cambio, las tiene que aprender como especie social
que es, y esto significa que su formación educativa empieza ya desde muy temprana edad.
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Así pues, la formación educativa y
social del cachorro empieza desde su llegada a casa, para poco a poco ir construyendo las
bases de formación del futuro.
Igual que ocurre en la educación de los niños,
el perro pasa por una serie de etapas de desarrollo y crecimiento (infancia, adolescencia
y etapa adulta) en cada una de las cuales vamos construyendo unos conceptos y fijando
actitudes, hasta llegar a la disciplina, la exigencia y, finalmente, al autocontrol. |

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